Kreyol, mezcla natural

¡El emprendimiento nace cuando tus ideas ya no son solo ideas sino que se hacen realidad! Esta semana queremos presentarles a Verónica Mackenzie, fundadora de la marca Kreyol. Esta #HistoriaDeBazzares está llena de pasiones y mucha inspiració, los invitamos a leer esta gran historia.

¿Cómo te llamas? Cuéntanos un poquito de ti…

Me llamo Verónica, soy licenciada en comunicación social especializada en marketing,  autodidacta en medicina natural y he llevado cursos de cosmética natural. En agosto empezaré a estudiar Salud y Terapias Alternativas. Me apasiona integrar mis pasiones (las muchas que tengo) en todo lo que hago.

¿Cómo conociste Bazzar.pe?

Lo conocí por recomendación.

¿Qué soñabas ser de pequeña?

Muchas cosas. Soñaba con ser bióloga, arqueóloga, escultora y viajera profesional (eso me lo inventé a los 10 años).

¿Desde cuándo surgió la idea de tu marca Kreyol? ¿Cuándo la lanzaste?

Integrar la medicina natural a mi vida profesional siempre ha estado en mi cabeza desde que me enamoré de ella en el 2012. El concepto de Kreyol nació en un viaje que hice a Haití en el 2015 para visitar a mi familia (Kreyol significa mezcla y es el idioma oficial de ese país). Lo lancé en abril de este año. Me tomó dos años investigar y probar cada mezcla hasta encontrar la adecuada. Fue un proceso muy gratificante y enriquecedor.

¿Qué te inspiró a crearla? ¿En qué te inspiras para hacer tu producto?

Me inspiró a crearla mi viaje a Haití. Rodeada de naturaleza y viendo a mis primas poniéndose aceite de coco en el pelo y sábila en la cara. Recordé mis viajes por el Perú y cómo en Iquitos se ponían ungurahui para que el pelo crezca, como en Moyobamba usaban la manteca de copoazú como crema y como en Cusco usaban la flor de malva para desinflamar heridas. Fue un momento en el que varios elementos se unieron y comprendí que todos, de alguna forma u otra, usamos las plantas para curarnos, engreírnos y cuidarnos. Y así la marca empezó a cobrar vida.

Mi constante fuente de inspiración, aunque suene aburrido, es la investigación: las propiedades de las plantas peruanas, raíces y aceites. Mi segunda fuente de inspiración son las personas que me rodean, mi familia, mis amigos, mis clientes: ellos me cuentan qué problemas tienen, qué olores les gusta, qué texturas prefieren, etc. En tercer lugar, los viajes que he hecho y hago me ayudan con los nombres, los colores, los conceptos y descubrir nuevos insumos y sus usos por las personas que mejor los conocen. Estas tres cosas destapan mi creatividad y me permiten experimentar y probar.  

¿Qué te gustaría conseguir con la venta de tus productos?

Me encantaría que la marca crezca y que cada vez más personas puedan probar alternativas para cuidar su piel y pelo libre de tóxicos y fragancias artificiales.

¿Qué problemas has tenido como emprendedora? ¿Cómo los solucionaste?

Mi mayor problema fue al inicio, cuando decidí que quería trabajar con insumos certificados, mayoritariamente peruanos y en envases de vidrio. Encontrar proveedores fue un poco exhaustivo y a veces desmotivador, me tomó un poco más de 6 meses, pero una vez que los encontré, entablamos una relación muy bonita hasta el día de hoy.

¿Qué te gusta de Bazzar.pe y qué crees que haría falta? ¿Qué esperas obtener de tu experiencia en Bazzar.pe?

Me gusta que se concentre en producción artesanal y nada más. A veces hay tantas opciones diferentes en otras plataformas que te terminas mareando. Espero que Kreyol pueda crecer y lograr todos los objetivos que le he planteado. Tal vez se podría hacer de vez en cuando un evento presencial para que las personas puedan probar los productos y hablar con nosotros, los productores.

Un consejo para aquellas personas que tienen una idea pero aún no se atreven.

Que no tiene nada malo sentir miedo. Yo hasta ahora lo tengo y dudo que se vaya. Eso está bien, quiere decir que te importa. También es muy importante aprender a ser flexible y aprender a escuchar. La nube del ego que a veces rodea el mundo del emprendimiento hace mucho daño. La flexibilidad no es sinónimo de debilidad, es más bien, adaptarte y crecer.

Muchas gracias….la última pregunta:

¿Qué harías si mañana te despertaras y no existiera la plata? o ¿Qué harías si te levantas un día con 1 millón de soles en la cuenta?

Me iría a vivir al norte con mi perro y mi novio. Construiría una casa frente al mar con mucho espacio para sembrar plantas medicinales y frutales, varias hamacas para echarnos los tres, una biblioteca enorme y un taller en donde pueda crear cremas y óleos según lo que mi imaginación quiera. Me metería al mar todos los días y comería ceviche de desayuno.

 

¡Te invitamos a recorrer su Bazzar!